jueves, 10 de enero de 2013

Las Brujas, de Roald Dahl. (Spoilers pequeños sin señalar y spolier gordo al final de la entrada señalado).




¡Buenos días a todos! 




Ya estaba ansiosa por poderos hablar de esta maravillosa historia de la que os había hecho una breve mención en una de mis entradas anteriores. Como bien os dije, este libro fue un regalo de reyes, pero la historia viene de muy lejos para mí, digamos que es una antigua conocida a la que le tengo mucho cariño.

El primer contacto que tuve con la historia de Roald Dahl fue cuando yo tenía muy pocos años; De hecho, no recuerdo haber un momento en que la conociera por primera vez, sino que simplemente siempre ha estado ahí. Ese primer roce fue a través de la pantalla de mi televisor, con Anjelica Huston haciendo un papel de mala malísima de la muerte y un careto impresionantemente feo y desagradable. De alguna manera morbosamente perturbadora me fascinaba. Recuerdo devorar la película una y otra vez, aprenderme cada diálogo y volverme inquietantemente paranoica con todas las mujeres que llevasen guantes o tuviesen zapatos que en vez de acabar en punta terminaran en cuadrado, ¡incluso sospeché de mi propia madre!, pobre. Qué tiempos aquellos en los que me paraba a analizar cualquier cuadro al óleo para ver si los personajes pintados cambiaban de posición o envejecían dentro del cuadro. Una época llena de magia.



Aquella película se llamaba en español “La maldición de las Brujas” aunque su verdadero nombre era “The Witches” y estaba protagonizada por la ya mencionada Anjelica Huston, Mai Zetterling, Jasen Fisher y  Rowan Atkinson. Salió en 1990, el año en que yo nací, y cuando yo la disfrutaba ignoraba que estaba basada en un libro y que su autor era también el creador de otras grandes historias como Charlie y la Fábrica de chocolate, Matilda, Los Gremlins o James y el melocotón gigante. Si soy honesta, me enteré de todo esto hace poco tiempo, tan poco como que fue justo cuando abrí el regalo el seis de enero y vi que era el susodicho libro (¡ignorante de mí!). Me lo leí en dos días, puesto que es bastante cortito y tiene muchas ilustraciones ( realizadas por Quentin Blake, ilustrador de todos los cuentos de Roald Dahl) , pero me lo leería una segunda vez y una tercera…Es un libro magnífico.

Lo primero que debo destacar es su carácter inusual, si tenemos en cuenta que estamos hablando de un libro para niños. No nos a de extrañar con una abuela que fuma puros e invita a dar un par de caladas a su nieto, o unas brujas que son siempre mujeres y que encima son siempre calvas (algo que causo mucha controversia en el momento) o de su final, que no es precisamente feliz (y ya se sabe que a la gente no le gustan los finales tristes, y menos para sus “adorables angelitos” a los que se ha de proteger siempre hasta hacerlos prácticamente tontitos).

Conociendo la trayectoria del autor no hemos de sorprendernos. Esto es lo que se dice de él tras su muerte:


“ Era un espécimen de casi dos metros de altura y aspecto desaliñado que escribía en una pequeña choza (“la cabaña de escribir”), sentado en un sillón con una tabla apoyada en los reposabrazos”.


“Fue un filántropo tendente a la crueldad, un cascarrabias admirador del universo infantil, un tierno cínico, un antisemita con amigos judíos. Era maleducado y cautivador, un hombre de familia aficionado a la infidelidad…”


Él mismo declaró al escribir este libro que no le importaba lo que la gente pensara, y me alegro, porque si no este libro hubiera sido completamente distinto y seguramente no lo hubiera apreciado tanto.

Esta originalidad, aunque es la principal característica del libro, no es ni mucho menos la más importante. A mi parecer, la historia que se inventó este hombre brilla por su aparente sencillez. Una abuela y su nieto que viven juntos tras una tragedia familiar dedican su tiempo libre a charlar sobre las brujas y las formas existentes de reconocerlas. El niño no se lo cree, por supuesto, pero a fuerza de experiencia va dándose cuenta de la que las historias de su abuela son más que cuentos. En un viaje a Inglaterra, tendrán la garrafal suerte de encontrarse con el congreso anual de las brujas, que se reúnen con la mandamás para maquinar nuevas formas crueles y descaradas de matar a todos los  niños del país. Es así como la abuela y el niño se verán obligados a vivir una aventura que los llevará hasta el final de sus días. 


Es una historia interesante y viva disfrazada de cuento de hadas terrorífico. Las ilustraciones dan un toque mágico y realista a pesar de su sencillez. Te ayudan a imaginarte completamente lo que te está describiendo la historia. Es uno de sus puntazos. 




Lo que hace especial este libro para mí es su inventiva. La forma en que las brujas se deshacen de los niños es cautivadora, y sobra decir (porque seguro que lo habéis deducido) que mi desaparición favorita es la de la pobre niña noruega que se queda atrapada en un cuadro al óleo de su padre. Sólo se la percibe como una figura pintada que cambia aleatoriamente de lugar sin ser vista. Con el paso del tiempo se la puede ver transformarse de niña a mujer hasta que un día desaparece del cuadro, dando a entender que muere de vieja. 


Es simplemente brillante, ¿no os parece? El libro rebosa de estas genialidades: las formas de reconocer a una bruja (¡¡magníficas!!), la recta del ratonizador de efecto retardado (muy original con el catalejo del revés y el reloj asado en el horno…).  Para mí, eso es lo que hace esta  historia mágica y única.



Por último sólo quiero decirlos algo de lo que me alegro, porque no suele ser costumbre. La película está notablemente adaptada. Los diálogos son los mismos que los del libro, las historias están fielmente reflejadas, no se inventan nada extra que no se haya inventado el autor y todo sucede con la misma sucesión de hechos que sigue la historia. Son pocas y tontas las diferencias que existen entren la película y el libro, pero una es bastante gorda:


-  El libro describe muchas más formas que la película de hacer desaparecer a los niños. La película sólo refleja, sino me equivoco, a la niña noruega del cuadro mientras que el libro menciona un niño convertido en piedra y usado como perchero, una gallina que daba huevos marrones, una marsopa…


-  En la película, la Gran Bruja reparte los frasquitos de dosis de ratonizador a todas las brujas del congreso. Las hace ir de propio a su habitación para repartirlas. En el libro, sólo da frasquitos a las brujas ancianas que son demasiado mayores para elaborar la poción ellas mismas. A las demás se les lee la receta para que sean ellas quienes la cocinen. 


-  En la versión cinematográfica, el ratonizador está escondido dentro de un libro. En la novela, está debajo del colchón de la Gran Bruja, cosido al interior del somier. Además, debajo de dicho colchón hay tres niños que han sido convertidos en ranas y que no aparecen en el film.


-  En la película la Gran Bruja tiene un gato. En la novela no.


-   Las brujas tienen la saliva azul, la única característica que no se menciona en la pantalla.


-  Por último, el final. SPOLIER GORDO En el libro, el niño es convertido en ratón y en ratón se queda. Consiguen matar a la gran bruja y su séquito de brujas inglesas para retornar a Noruega donde, tras conseguir la dirección de la Gran Bruja (que causalmente vivía también en Noruega y poseía un libro con las direcciones de todas las brujas del mundo) deciden dedicar su vida a matarlas a todas e ir a por ellas una por una utilizando la receta del ratonizador mágico.  Como a la abuela le queda poco tiempo de vida y del mismo modo, la vida media de un ratón es corta, deciden dedicarse a aniquilarlas con el objetivo de morir juntos. En la película, se inventan que existe una bruja arrepentida que se convierte en una bruja buena y devuelve al niño a su forma humana. Se quedan en Inglaterra y viven felices para siempre dándoles igual que aún haya brujas en el mundo y que la Gran Bruja vaya a tener pronto una sucesora. FIN SPOLIER.



Creo que mi opinión está clara: ¡ Teneís que leeroslo!. Es un libro precioso.

Artax

miércoles, 9 de enero de 2013

Integrar estantería Anobii en tu Blogger.






Este es un artículo que no tiene nada que ver con la temática general de mi blog, dado que no es una crítica a ningún libro ni nada parecido. Blogueado por diversos blogs (valga la redundancia)  descubrí que la mayoría de ellos tenían integrada una estantería con las caratulas de los libros que les gustaban, quedaba muy bonito y… obviamente me dio envida y quise tener una, porque todo sea dicho, en estas cosas soy bastante caprichosa y si veo algo que me gusta también lo quiero para mi blog. Como si tuviera 5 años, igual.


El problema es que soy un poco nula para todas las cosas que tengan que ver con la configuración de blogs, y aunque esto en realidad es una tontería me ha costado lo mío averiguar cómo conseguirla. La cuestión no es crear la biblioteca en sí, que es sencillísimo porque sólo tienes que registrarte en la página web que la crea, Anobii.


Tras registrarte sólo tienes que buscar los libros que desees añadir a tu biblioteca, como si fuera real, y ya está, no tiene más misterio que ese. El problema viene ( o me vino a mí) cuando quise ponerla en mi blog de Blogger. Encontré por mi misma los pasos previos en la propia página, y fui dándole a siguiente hasta que tachán! Me sale un código en Html que pone ¡Copia y pega!, con una alegría….pero, copia y pega ¡DÓNDE!. Siempre me pongo de los nervios. Es entonces cuando a una le entra complejo Chuck Norris, se le sube la furia a la cabeza y decide clavarse el culo a la silla hasta que encuentre la solución. Es como un reto personal. El caso es que me puse a buscar la información y obviamente encontré muchas referencias pero nadie que se dignaba a explicar dónde se pegaba el código en HTML. No veáis que mala leche…al final, y con un poco de ayuda lo he conseguido y os dejo aquí los pasos bien claros para que vosotros también podías hacerlo sin tiraros dos horas y tener que recurrir al comodín de la llamada telefónica…


1º Paso: Ve a http://www.anobii.com/


2º Paso: Regístrate y resuelve el captcha.


3º Paso: Inmediatamente después, te aparecerá una opción para añadir libros a tu librería de tres formas distintas: Popular, Buscar y Scan. Yo elegí Buscar y fui añadiendo uno por uno todos los libros que quise.


4º Paso: Cuando hayas añadido libros a tuti pinchas en “Mi estantería”, arriba, donde pone Inicio, grupos, collections, contactos….


5º Paso: Esa opción os llevará a vuestra estantería marrón con todos los libros que hayáis añadido, chula ¿no?. Pues lo único que tenéis que hacer es ir  al final de esa propia página y seleccionar “Crear un bloque para su blog”  donde te dará los pasos a seguir. Es muy sencillo.




6º Paso: Cuando hayas seguido los pasos que te marca la página te dará un código en Html para que copies y pegues, pero no te dice dónde.


7º Paso: Ve a tu blog, y selecciona la pestaña “Diseño” donde normalmente añades Gadgets (dónde te aparezca la opción dependerá de tú configuración) y efectivamente selecciona añadir Gadget.


8º Paso: Selecciona aquella que dice: “HTML/ JAVASCRIPT” y pega el código HTML que se te dio en la web Anobii.



¡¡Hecho!!

Artax

martes, 8 de enero de 2013

VOCABULARIO V


Antes que nada, dejadme felicitaros este nuevo año 2013: ¡Feliz año 2013!.

Es curioso como a medida que vas creciendo los años se van haciendo cada vez más y más cortos. Recuerdo cuando aún iba a primaria, un año se me hacía tan inmenso como un océano. Para mí 365 días eran toda una vida, teniendo en cuenta que las vacaciones de dos meses y medio de la escuela se me hacían infinitas. Parecían unas vacaciones eternas.  Cuando regresabas era como volver de la guerra, sintiéndote como si no hubieras visto a esas personas en siglos y preguntándote si todavía se acordarían de tí. 

Ahora, los años pasan volando y ni siquiera me da tiempo de agarrarlos en pleno vuelo. Un día se me pasa en un suspiro y un mes  en un pestañeo. Para cuando me acostumbro a escribir 2012, ya tengo que cambiar el digito por un número distinto. En cierta manera esto me produce un poco de tristeza, la forma en que cambia la percepción del tiempo. No se si hay una manera positiva de verlo, por lo menos yo no la encuentro. Antes no nos preocupaba el gasto del tiempo y vivíamos la vida sin tener una conciencia certera de su existencia, ahora solo podemos pensar en el uso que hacemos del mismo, en la tristeza que nos abruma cuando los desperdiciamos y en la verdad irremediablemente inherente que va unido a su existencia y desarrollo. Cada día morimos un poco más, y algunos, más que otros.



¡Bueno! Tras este comentario positivo de año nuevo, vamos con algo completamente distinto: ¿Qué os han dejado los reyes? ¿Algún libro? ¿Cuáles?.

Yo he de decir que estoy bastante contenta con los dos libros que he recibido este año. Ahí van:


-  Las brujas, de Roald Dahl.

-  Guerra mundial Z, de Max Brooks.





El primero tiene su historia, y dado que ya lo estoy terminando pronto os la contaré detenidamente. Lo único deciros que es una historia muy especial y llena de magia. Ha sido parte de mi infancia desde que tengo memoria, y no especialmente en formato libro ;)

El segundo lo llevaba queriendo desde hace ya algún tiempo. Los zombies son uno de mis temas favoritos tanto cinematográficamente como literariamente. Me encantan los zombies y todo lo asqueroso que conlleva. De hecho, cuanto más asqueroso más me gusta ¡Qué le vamos a hacer!. Espero poder hablaros muy pronto de estos dos libros que han sido sin duda uno de los mejores regalos de estas Navidades.

Para despedirme por el momento, os dejo una entrada nueva de Vocabulario. Como os digo siempre…¡A culturalizarse gente! Las palabras son magia y son poder, un uso sutil e inteligente de las mismas es más peligroso que cualquier acto descarado. Como dijo Albert Einstein: “ Nuestro lenguaje forma nuestras vidas y hechiza nuestro pensamiento". 

· Piolet: Bastón de alpinista, con contera puntiaguda de hierro en un extremo y una especie de piocha en el otro.



· Carillón: Grupo de campanas en una torre, que producen un sonido armónico por estar acordadas.


· Capitulación: Convenio en que se estipula la rendición de un ejército, plaza o punto fortificado.

· Abacero: Puesto o tienda donde se venden al por menor aceite, vinagre, legumbres secas, bacalao. Abacero es el que tiene la abacería.

· Galón: Distintivo que llevan en el brazo o en la bocamanga diferentes clases del Ejército o de cualquier otra fuerza organizada militarmente, hasta el coronel inclusive.

· Bayadera: Bailarina y cantora india, dedicada a intervenir en las funciones religiosas o solo a divertir a la gente con sus danzas o cantos.
 
· Desabrido: Áspero y desapacible en el trato.

· Astracán: Tejido de lana o de pelo de cabra, de mucho cuerpo y que forma rizos en la superficie exterior.

· Enlutada: Cubierto de luto o Entristecido, afligido.

· Férula: “Estar bajo mi férula”: Autoridad o poder despótico.
  

Artax